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Somos Ana Guerrero Escalante, Amalia Fage Simonin, Ana Castillo Rodríguez y David Serrano Lucas, alumnos de 4º de ESO del IES Castillo de Cote de Montellano. Durante el presente curso hemos estado estudiando conductas altruistas, empáticas y procesos relacionados con la memoria en los roedores, concretamente en jerbos (Meriones unguiculatus) con nuestro profesor Sergio Palomo Sena.

El término “rata” solemos utilizarlo de manera despectiva cuando nos dirigimos hacia una persona, incluso en el diccionario de la RAE, en su tercera acepción, podemos leer la definición de rata como persona despreciable. Le planteamos a nuestro profesor de Biología si dicha afirmación tenía algo de cierto, ya que es muy recurrente su uso para desprestigiar, ofender o llamar tacaño a alguna persona. Nos pusimos manos a la obra, como siempre, con la búsqueda bibliográfica, planteamiento de hipótesis y… ¡a investigar!

¿La empatía es genuina de los humanos? ¿Somos más altruistas que nuestros “parientes” roedores? Vamos a verlo…

El diccionario de la RAE también acoge locuciones para el término “rata”, concretamente hacer la rata refiriéndose a hacer novillos y más pobre que una rata cuando se es sumamente pobre. Se pone de manifiesto nuevamente el matiz negativo del término. Pero… ¿cómo nos verán las ratas a nosotros?

“El cambio es nuestra opción y se inicia cuando se decide”

Nos resultó muy interesante simultanear estos estudios con la memoria de los roedores, concretamente y con más énfasis, la memoria espacial. La mayoría de los animales se orientan en el espacio para organizar sus conductas en relación con el entorno en el que se encuentran en cada momento. ¿Qué señales externas o internas usan los roedores para orientarse? ¡Veámoslo!

Como viene siendo habitual, los animales no sufrieron en ninguna de las fases de la investigación, usando siempre medidas indirectas y en ningún caso técnicas invasivas.

Reflexión del coordinador…

Trabajar con este tipo de animales en un centro educativo durante un curso completo no es nada fácil, aunque es cierto que teníamos experiencia de cursos anteriores. No deja de sorprenderme la dedicación y entrega que muestran año tras año aquellos alumnos que me acompañan en estos proyectos de investigación, confirmándose una vez más el gran beneficio que aportarían al alumnado si se incluyeran en los currículos oficiales. Nuestro contexto socio-económico no nos pone las cosas fáciles en el día a día, pero no por ello dejamos de trabajar con ilusión, así que no he encontrado una frase que describa tan fielmente lo que os he querido transmitir durante todo el curso, tomada de la película “Ratatouille”:

“Jamás dejen que nadie definan sus límites por venir de dónde vinieron, el único límite es su alma”

No tengo palabras para agradecer todo el cariño que me demuestran mis alumnos día a día, la entrega, dedicación y el amor que le ponen a la causa año tras año. Considero de vital importancia en estas edades no solo los contenidos académicos que deben impartirse, sino trabajar con nuestros alumnos la empatía, altruismo, autoconciencia, habilidades sociales, etc, para no solo enseñar a pensar y actuar, sino también sentir.  Estos proyectos de investigación comenzaron de forma anecdótica en el instituto y se han convertido en todo un acontecimiento cada curso. Y ahora os toca a ustedes, hay que seguir creciendo, con humildad, trabajo, sin miedo y como no, CREYENDO EN VUESTRAS POSIBILIDADES. A continuación os dejo un fragmento de la película ‘Kun Fu Panda’, con una buena enseñanza de un gran maestro. ¡Hasta siempre chicos!