Conclusiones

Las conclusiones a las que llegamos son las siguientes:

CON RESPECTO A LA MEMORIA

  1. En el laberinto ortogonal de Olton hemos comprobado que a medida que repetíamos la experiencia cometían menos errores en su ejecución. Por lo que deducimos que nuestros jerbos tienen una muy buena memoria espacial.
  2. En el laberinto de Barnes modificado observamos una mejora en el tiempo de ejecución del 27,45%. 
  3. El laberinto en “T” nos arrojó unos resultados que nos hicieron pensar que nuestros jerbos siguen una estrategia relacional o espacial, es decir, los sujetos toman la información de su localización en relación con la posición de señales o elementos ambientales ubicados fuera del laberinto.
  4. En el laberinto social observamos que el animal situado en el centro, en un 56% de las veces se dirige hacia el habitáculo donde se encuentra la hembra y el 44% de las restantes veces hacia el lugar donde se encuentra el animal de mismo sexo, es decir, el macho. 

CON RESPECTO A LA EMPATÍA/ALTRUISMO

  1. En la experiencia del acuario observamos que si el animal tenía la obligación de nadar, su compañero tardaba entre 10 y 15 segundos en accionar la palanca para “librarlo”, unos 13 segundos de media. Cuando el jerbo no estaba obligado a nadar porque no le cubría el agua, su compañero en raras ocasiones pulsaba la palanca y en caso contrario, nunca antes de 6 minutos. El accionamiento de la palanca es mucho más rápido cuando el roedor ‘salvavidas’ ha pasado previamente por la experiencia del acuario (necesidad de nadar).
  2. Cuando colocamos un peluche en la zona del agua en vez de un verdadero roedor observamos que nuestros jerbos no pulsan la palanca en ninguna ocasión.
  3. Con la experiencia “Salvemos al compañero” hemos medido que tardan de media 93 segundos en liberar a su compañero, siendo el tiempo menor cuando el roedor “liberador” ha pasado previamente por la experiencia de estar “atrapado” en el interior de la caja de metacrilato. Si en dicha experiencia colocamos en el interior de la caja un peluche de rata en raras ocasiones abren la puerta.
  4. Con la experiencia del laberinto en cruz elevado demostramos que los animales sometidos a la experiencia del acuario no aumentaban su nivel de ansiedad/nerviosismo tras dicha experiencia. 
  5. Las crías de nuestros jerbos, mostraron un patrón de conducta totalmente diferente a los adultos, ya que, estas pasaban más tiempo en los brazos abiertos que en los cerrados. ¡Los tiempos fueron invertidos con respecto a los adultos!

¡Parece ser que las ratas no son tan “ratas”…!